- Creado por Alex Kendrick.
- Si tus equipos aún no lo han notado, pronto lo harán: las nuevas normas han cambiado la forma en que todas las empresas con varias sedes gestionan los residuos.
- En abril de 2025, el sector de los residuos sufrió un cambio drástico en Inglaterra. El requisito es sencillo, pero de gran alcance: todas las empresas con 10 o más empleados en todas sus sedes deben ahora separar los residuos alimentarios, los residuos reciclables mixtos y el vidrio. Muchos esperaban que se suavizara el umbral, pero no fue así, por lo que la realidad operativa se traduce en mayores costes, limitaciones de almacenamiento y cambios en los procesos.
- ¿A qué se debe este problema? Los proveedores no estaban preparados: ha habido escasez de contenedores, de mano de obra cualificada y de vehículos.
- La estrategia de ERA consiste en minimizar los riesgos desde el principio: disponer de los contenedores adecuados en las instalaciones, formar al personal antes de la puesta en marcha y volver a analizar el mercado para que los contratos reduzcan los costes siempre que sea posible, al tiempo que se contrata a proveedores que se adapten realmente al funcionamiento de tus instalaciones.
- La respuesta más inteligente consiste en considerar los residuos como una cadena de suministro gestionada, y no como una factura de servicios públicos. Por ejemplo, un cliente se enfrentó a una factura de cinco cifras por la destrucción segura de cojines de poliéster para perros mal etiquetados. En su lugar, buscamos una vía de aglomeración en la que el material se vuelve a fundir, se enfría y se tritura en gránulos: un producto de menor calidad, pero con una salida comercial viable.
- El resultado: un ahorro de 7.000 libras gracias a esta única solución. Para los directivos, la mayor ventaja es de carácter estructural. En la mayoría de los casos, las facturas de gastos superfluos ocultan costes excesivos, ya que estos gastos no se consideran una responsabilidad fundamental. Los equipos están muy ocupados, no se trata de un indicador clave de rendimiento (KPI) esencial y la categoría recibe una atención mínima, por lo que los precios suben sin control y sin que nadie los cuestione.
- Es habitual que se cobren más de 120 libras por un solo servicio de recogida de contenedores de basura, cuando en realidad solo debería costar unas 15 libras. El sector manufacturero suele ser la fuente más lucrativa, sobre todo cuando el número total de empleados hace que las pequeñas empresas superen el límite de cumplimiento normativo.
- No se trata de un simple cambio administrativo sin importancia, sino de un cambio en el modelo operativo de múltiples centros que puede reducir los márgenes o, por el contrario, autofinanciarse. Hay que actuar con antelación, considerar los residuos como un elemento controlable de la cadena de suministro y buscar formas de convertir los costes de cumplimiento normativo en ahorros cuantificables, ya sea mediante un nuevo enfoque interno o con el apoyo de especialistas como ERA Group.
- Para obtener más información, póngase en contacto con su asesor de ERA.
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