El Grupo ERA identifica cuatro retos clave que están obligando a las empresas de servicios profesionales a actuar con urgencia


El sector, uno de los motores de la economía europea, se enfrenta a presiones cada vez mayores en materia de talento, tecnología, expectativas de los clientes y márgenes, lo que está transformando su modelo de negocio.
Las empresas de servicios profesionales en Europa se encuentran en un punto de inflexión. Aunque el sector sigue siendo un pilar fundamental de la economía europea, la combinación del aumento de los costes, la escasez de talento, la transformación tecnológica y las crecientes exigencias de los clientes está obligando a revisar los modelos operativos, las estructuras de costes y las estrategias de crecimiento. En este contexto, presentamos las conclusiones principales de nuestro informe técnico Servicios profesionales: el motor económico de Europa se enfrenta a nuevas presiones, que identifica cuatro retos prioritarios que requieren una respuesta inmediata por parte de los líderes del sector.
La escasez de talento ya no afecta únicamente a los puestos técnicos tradicionales, sino también a funciones de apoyo altamente cualificadas y a puestos relacionados con la transformación digital. En ámbitos como el cumplimiento normativo, la inteligencia artificial y la digitalización se está produciendo una feroz competencia por el talento, mientras que los sectores financiero y tecnológico compiten directamente con las empresas de servicios profesionales por estos perfiles.
Al mismo tiempo, la inteligencia artificial generativa ofrece un gran potencial, pero muchas organizaciones aún están estudiando cómo integrarla para lograr mejoras reales en la productividad. El reto radica en combinar la adopción de la tecnología con el desarrollo de habilidades humanas distintivas, como el pensamiento crítico o las relaciones con los clientes.
«Las empresas de servicios profesionales operan en un entorno en el que la reputación y la experiencia siguen siendo fundamentales, pero ya no bastan por sí solas. El verdadero factor diferenciador residirá en la capacidad de adaptar el modelo de negocio, controlar los costes y convertir la transformación en una ventaja competitiva», afirma Fernando Vázquez, socio consultor de ERA Group España
Los cambios en las aspiraciones profesionales, el aumento de las cargas normativas y la evolución de los modelos empresariales están complicando los procesos de sucesión en los puestos de liderazgo. Como consecuencia, el sector está experimentando una ola de consolidación, especialmente en ámbitos como el jurídico y el contable.
La inversión de capital riesgo y la necesidad de alcanzar una escala suficiente para financiar tecnologías avanzadas están impulsando las fusiones, la especialización sectorial y la expansión internacional. Para muchas empresas medianas, la capacidad de crecer o fusionarse se ha convertido en un factor clave para su competitividad.
Desde el inicio de la pandemia, los clientes exigen servicios más rápidos, más transparentes y cada vez más digitales. Las interacciones virtuales son ahora la norma, y las plataformas tecnológicas están transformando la prestación de servicios.
Además, el desempeño en materia medioambiental, social y de gobernanza (ESG) se está consolidando como un factor diferenciador clave para atraer clientes y talento, lo que obliga a las empresas a demostrar su compromiso con la sostenibilidad mediante datos y métricas verificables.
Los gastos de personal siguen siendo el principal gasto del sector, ya que representan entre el 30 % y el 50 % del total. Los aumentos salariales, el incremento de las cotizaciones a la Seguridad Social y una normativa laboral más estricta están intensificando la presión sobre los costes.
Al mismo tiempo, repercutir estos aumentos en el cliente resulta cada vez más difícil, sobre todo en el caso de los servicios más estandarizados, lo que limita el margen para subir las tarifas. La necesidad de invertir en tecnología, sostenibilidad y cumplimiento normativo sigue siendo elevada, lo que obliga a las empresas a mejorar su eficiencia operativa y a revisar su estructura de costes.
En este contexto, ERA destaca que la capacidad de controlar los costes, priorizar las inversiones y adaptar el modelo operativo será decisiva para el futuro del sector. El informe recomienda auditar los costes ocultos, invertir en tecnología con un rendimiento cuantificable, reforzar la estrategia de talento, preparar las estructuras para la consolidación o el crecimiento, y vincular las iniciativas ESG a los resultados financieros.
«En un contexto de presión sobre los márgenes y de expectativas cada vez mayores, las organizaciones que actúen con rapidez y disciplina estratégica serán las que consoliden su posición en el mercado europeo», concluye Vázquez.
