Comodidad; riesgos y oportunidades para las flotas corporativas
The electrification of last mile fleets in Central America is already an economically viable decision on urban and peri-urban routes with predictable daily journeys and return to base. The overall benefits (lower cost per kilometre; reduced maintenance; improved ESG and driving experience) can outweigh the challenges (initial CAPEX; charging infrastructure; operational management; insurance and availability of models in certain niches). The key is not "all or nothing"; but rather sequencing the change with measurable pilots; prioritising countries/cities with better conditions and designing the operation to "charge when you can" (home; base; public; DC in corridors); rather than "fill up when you need to".
Our recommendation is a phased rollout: 90–120-day pilots; TCO and carbon metrics; energy agreements and charging SLAs; then scaling in waves with a focus on short routes (<150–200 km/day); night shifts; and centers with available power.
¿Por qué ahora?
- Volatilidad de los precios del combustible: la diferencia con respecto a la tarifa eléctrica (especialmente en horas valle) favorece a las furgonetas y los camiones ligeros en la distribución de última milla con retorno al almacén.
- Mantenimiento: menos piezas móviles (sin cambios de aceite ni de filtro); frenos más duraderos gracias a la regeneración; mayor disponibilidad mecánica.
- Clientes y marcas: entregas más silenciosas y con menos emisiones; una ventaja para las cadenas minoristas y las marcas con objetivos ESG.
- Idoneidad para su uso: el 99 % de los desplazamientos en coche son de menos de unos 160 km (100 millas); dentro de la autonomía útil de la mayoría de los vehículos eléctricos de batería (BEV) actuales; con recarga nocturna; la ansiedad por la autonomía rara vez supone una limitación operativa en la entrega de última milla.
Ventajas, desventajas y riesgos (desde la perspectiva de la flota)
Ventajas
- Coste total de propiedad: menor coste por kilómetro al recargar en el depósito o en casa durante las horas valle; menos mantenimiento programado.
- Ventajas: menos paradas en el taller; horarios de entrega más eficaces.
- Experiencia de conducción: par instantáneo; conducción más suave y silenciosa; efectos positivos en la seguridad del conductor y en la reducción de la fatiga.
- Los criterios ESG y las licitaciones: la reducción de las emisiones y el ruido abre las puertas a contratos con requisitos «ecológicos».
- CAPEX: precios de compra más elevados en algunos segmentos (aunque en descenso).
- Infraestructura: dimensionamiento de la potencia contratada; tomas de CA en la base (y en los hogares, cuando proceda) y solo de CC para las rutas críticas.
- Seguros y valores residuales: las pólizas (de la batería) y los valores residuales requieren una negociación técnica específica.
- Operaciones: planificación de rutas y franjas horarias de recarga; formación de conductores; supervisión de los acuerdos de nivel de servicio (SLA) de recarga y del tiempo de actividad de los equipos.
- Disponibilidad de modelos: amplia gama en furgonetas y camionetas; más limitada en camiones pesados o aplicaciones muy exigentes.
- Reembolso automático del gasto en electricidad del hogar (cuando proceda); acceso a puntos de recarga en las instalaciones de la empresa y, para perfiles de desplazamiento extremos, un vehículo de vacaciones con motor de combustión interna como alternativa de contingencia.
- Telemetría y análisis desde el primer día: ciclos de trabajo; kWh/100 km; degradación de la batería; tiempo de ralentí y estilo de conducción.
- Contratos energéticos: tarifas diferenciadas y gestión de la demanda para reducir los picos nocturnos.
- Acuerdo de nivel de servicio (SLA) de infraestructura: disponibilidad (>98–99 %); respuesta ante averías; liquidación OCPP; y seguridad eléctrica.
- Análisis de la ruta (km/día; topografía; franjas horarias); posibles puntos de recarga; potencia de base; riesgos.
- Matriz de referencia del coste total de propiedad (inversión inicial; energía; mantenimiento; seguro; valor residual; emisiones de carbono).
- Entre 5 y 15 vehículos por país o ciudad prioritaria.
- Indicadores clave de rendimiento (KPI): coste por kilómetro; kWh/100 km; tiempo de actividad; puntualidad; incidencias de recarga; reclamaciones de los clientes.
- Medidas de efecto inmediato: ajustar las ventanas; puntos de recarga y formación de los conductores.
- Gobernanza: Oficina de Gestión de Proyectos (PMO) piloto con reuniones quincenales.
- Ampliar a trayectos urbanos cortos con regreso a la base y recarga de CA durante la noche.
- Introducir la distribución centralizada (DC) cuando el modelo de negocio lo requiera (plazos de entrega; acuerdos de nivel de servicio comerciales).
- Estandarizar los acuerdos de nivel de servicio (SLA) con los operadores de suministro y los contratos de energía.
- R1: Falta de inversión en infraestructura de recarga → Dimensionamiento técnico; implantación por fases; acuerdos con empresas de servicios públicos y operadores; SLA superior al 98-99 %.
- R2: TCO no conforme → Proyecto piloto con «TCO simulado»; telemetría; mejora continua de rutas y cargas.
- R3: Seguros/garantías → Pólizas que cubren la batería y los plazos de reparación; contratos de disponibilidad.
- R4: Resistencia interna → Formación y embajadores internos; comenzar en los países o ciudades donde haya mayor aceptación; tal y como se sugiere en el documento de la ERA (empezar poco a poco con proyectos piloto).
- R5: Regulación e incentivos → Dar prioridad a los mercados con marcos normativos claros; planificar la flota de modo que sea rentable sin necesidad de incentivos a medio plazo.
- Cambio de mentalidad: «carga cuando puedas» (en casa; en el trabajo; en lugares públicos; en Washington D. C.).
- Se recomienda avanzar paso a paso y empezar por los embajadores y los países donde haya una mayor aceptación.
- Prácticas en materia de políticas de flotas: reembolsos por uso doméstico; recargas de vehículos de empresa y «vacaciones de los motores de combustión interna» como medida de contingencia
- Alternativas de transición con menores emisiones (HVO, biocombustibles, gas, hidrógeno) cuando los vehículos eléctricos de batería (BEV) aún no sean viables
Desventajas/riesgos que deben gestionarse
Condiciones para el éxito (primero en el ámbito operativo)
Recargar en lugar de repostar. La clave está en un cambio de mentalidad: hay que organizar las operaciones de manera que se recargue siempre que sea posible (en casa, en la base, en la vía pública y utilizando la recarga rápida de corriente continua para reponer energía rápidamente durante el trayecto).
Política y procesos de la flota

Enfoque por fases (lo que funciona en Centroamérica)
Paso 1: Diagnóstico y análisis de viabilidad (2-4 semanas).
Paso 2 — Fase piloto (90-120 días).
Paso 3: Ampliación por fases. Nota: en la actualidad, no todos los perfiles son óptimos para los vehículos eléctricos de batería (BEV). Cuando la infraestructura o el uso lo impidan, se deben considerar combustibles alternativos con menores emisiones (por ejemplo, HVO, biocombustibles o gas) como medida transitoria, sin dejar de mantener el rumbo estratégico hacia los BEV.
¿A qué modelos dar prioridad y dónde? (visión práctica)
La oferta regional es dinámica, pero ya existen opciones válidas para la distribución urbana (furgonetas y camionetas ligeras): Maxus (furgonetas eDeliver, camioneta T90EV), BYD (T3 y otras opciones comerciales), JAC (camioneta eléctrica ligera), Foton (camioneta eléctrica ligera) y, en algunos mercados, la Ford E-Transit. Recomendamos licitaciones multimarca con criterios de coste total de propiedad (TCO) a 5-7 años, incluyendo garantías de batería basadas en la energía suministrada, disponibilidad de repuestos y acceso a talleres certificados.
Principales riesgos y medidas de mitigación
Conclusión
La «última milla» en Centroamérica ya ofrece casos de negocio exitosos para los vehículos eléctricos cuando las operaciones, la energía y las infraestructuras se diseñan de forma integrada. No se trata solo de «comprar vehículos», sino de reconfigurar los procesos, los contratos y la cultura operativa. Un enfoque basado en proyectos piloto cuantificables y en una expansión disciplinada reduce los riesgos y acelera la rentabilidad. En los casos en que los vehículos eléctricos de batería (BEV) aún no son viables, los combustibles alternativos pueden servir de puente sin perder la orientación estratégica.
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Referencias extraídas del informe técnico del Grupo ERA utilizadas:
- Cambio de mentalidad: «recargar siempre que sea posible» (en casa, en la empresa, en lugares públicos, en la estación de tren).
- Se recomienda proceder paso a paso, comenzando por los embajadores y los países con mayor grado de aceptación.
- Prácticas en materia de política de flotas: descuentos por uso doméstico, recarga en la empresa y uso de vehículos con motor de combustión interna durante las vacaciones como medida de contingencia.
- Alternativas de transición con menores emisiones (HVO, biocombustibles, gas, hidrógeno) mientras los vehículos eléctricos de batería (BEV) aún no sean viables.








































































































