Cuando hacemos compras, solemos fijarnos en el precio total en lugar de en el coste de cada uno de los componentes. Comparamos precios para encontrar la mejor oferta, y con razón.
Del mismo modo, cuando las empresas analizan las tarifas del personal de las agencias, suelen buscar la tarifa estándar más competitiva para un puesto concreto que requiera unas habilidades y cualificaciones determinadas. Pero, ¿es la tarifa estándar realmente el mejor criterio para realizar una comparación significativa? La respuesta es no, y he aquí el motivo.
La tarifa de la agencia que figura en su factura se compone de varios elementos: algunos están fijados por ley, otros son de carácter legislativo pero están sujetos a interpretación, y otros los determina la propia agencia. Las empresas también pueden influir en la tarifa al decidir el salario que desean ofrecer, normalmente tras consultar con la agencia.
Componentes legislativos:
- Paga por vacaciones: un porcentaje fijo del salario que se añade a la tarifa de facturación (COR). Teniendo en cuenta 5,6 semanas de vacaciones, esto equivale al 12,07 %.
- Pensión: el 3 % de los ingresos computables.
- Subsidio por enfermedad: Por lo general, se basa en los requisitos para percibir el subsidio por enfermedad previsto por la ley (SSP), que pueden variar. Las agencias suelen aplicar un recargo para cumplir este requisito.
- Impuesto sobre la formación de aprendices: Las agencias con una masa salarial superior a 3 millones de libras deben aportar al Gobierno el 0,5 % de dicha masa salarial.
Componentes abiertos:
- Salario por hora: puede variar en función de los turnos habituales, los turnos de noche, las horas extras, los fines de semana, etc.
- Margen de la agencia: la comisión que cobra la agencia por sus servicios.
Legislativo, pero abierto a interpretación:
- Contribución a la Seguridad Social a cargo del empleador: este componente puede variar en función de cómo se interprete y se aplique.
Todos estos elementos pueden influir en el COR que paga una empresa, pero el impacto más significativo radica en cómo se aplican estos componentes. Por ejemplo, dos agencias que paguen la misma tarifa salarial estándar pueden presentar una diferencia de costes de hasta un 30 % —sí, un 30 %—. Comprender todos los elementos de su COR y cómo se aplican puede suponer un ahorro considerable para su empresa.
Nos destacamos por fijar las tarifas salariales, comprender el margen de la agencia y saber cómo se aplica. Hemos ayudado a numerosas empresas a optimizar estos mecanismos, lo que ha dado lugar a un ahorro significativo sin sacrificar la calidad ni el servicio. Nuestra perspectiva única y nuestro análisis minucioso pueden ayudarle a obtener un mayor rendimiento de su inversión.
- Un fabricante y distribuidor de videojuegos redujo en un 15,7 % los gastos de 341 000 £ destinados al personal de almacén y administrativo, lo que le supuso un ahorro anual de 54 000 £.
- Un fabricante de harina recortó 124 000 libras (un 15 %) de su presupuesto de personal de 828 000 libras destinado al personal de almacén y embalaje.
- En Hungría, una empresa con presencia en varias localidades ahorró 80 000 £ (un 14,5 %) de su gasto de 548 000 £ en puestos del sector de la hostelería.
El personal de agencias constituye un recurso valioso para las organizaciones que desean mantener la flexibilidad y acceder a competencias especializadas. Sin embargo, para aprovechar al máximo sus ventajas, es fundamental gestionar a estos trabajadores de manera eficaz. Siguiendo las mejores prácticas en materia de comunicación, integración, retroalimentación y evaluación, las organizaciones pueden garantizar que el recurso a personal de agencias genere resultados positivos tanto para la empresa como para los trabajadores implicados.
Al asociarse con ERA Group, las empresas pueden lograr un ahorro significativo en los costes sin dejar de mantener, o incluso mejorando, la calidad de sus operaciones. Este enfoque integral garantiza que el ahorro se materialice en múltiples ámbitos, lo que se traduce en un mejor rendimiento financiero y unos resultados más sólidos.
































































































